Alita, como la llaman sus amigos, tiene en su madre Ivonne –Miss Cochabamba 1991– a una gran asesora y fuente de inspiración y ánimos, aspecto en el que también la ayudan su padre Eudoro, y sus tres hermanos: su melliza Adriana, Wanda y Fabián.
La risueña joven, que cumplió 23 años el pasado 11 junio, no es ajena a los certámenes de belleza; antes de su triunfo local, paseó sus impresionantes 1,80 m. de altura en las pasarelas de importantes concursos como Elite Model International y Top Model of the World, experiencias que le enseñaron mucho sobre el modelaje profesional y la ayudaron a madurar y adquirir mayor independencia.
A solo días del certamen, Alejandra tuvo que poner en espera su pasatiempo favorito –la lectura– debido al poco tiempo que le queda después de su intensa preparación: visitas diarias al gimnasio, sesiones de oratoria y locución, lecciones de cultura general y clases adicionales de pasarela.
Pero a pesar de su agotadora agenda, la estudiante de Ingeniería Civil y Marketing no pierde el entusiasmo y asegura que dará lo mejor de sí para regalarle a Cochabamba el preciado título, que en el pasado fue llevado en alto por inolvidables misses “qhochalas” como Rosario y Jimena Rico Toro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario